MADUREZ EN EL EQUIPO
Hola José, qué tal. Mi saludo fraterno y mi agradecimiento por esperar mi respuesta en esta carta. Recién me he puesto a responder algunas. Me he apresurado a responder la tuya.
Mira, te felicito por la empresa que comienzas. Deseo lo mejor para ti y mucho éxito. Me has pedido consejos para que las cosas marchen bien en tu nuevo negocio, bueno, gracias por haberte fijado en este servidor que es tu amigo y, créeme, que quiere lo mejor para ti. Voy a ser lo más objetivo posible de acuerdo a lo que he visto entre las personas que has llamado para comenzar tu negocio. En principio es gente buena, pero, discúlpame, hay algunos que son muy inmaduros. No me refiero a la edad, ojalá fuera cuestión de edad, no, es cuestión de formación y de costumbre. Con gente inmadura es complicado trabajar. Casi a todos los conozco, ojo con eso. Mira, tú tienes que hacer de tu empresa una familia, un equipo agradable de trabajo. Tu negocio no es una agencia de empleos, no. El clima laboral debe ser uno de tus logros. Tú eres el promotor de tu empresa y tienes que rodearte de personas que te ayuden a empujar el carro, de personas que por encima de sus gustitos esté el objetivo común que tú has trazado, debes rodearte de personas que se pongan la camiseta, aunque muchas veces no estén de acuerdo en algunas cosas. José, las personas maduras saben trabajar en equipo y son capaces de dialogar; ellas tienden a construir puentes para unir, los inmaduros crean zanjas y grupos que dividen; las personas inmaduras tienden a figurar como muy críticas y no son más que criticones. De todo el grupo bonito que tienes hay cuatro que debes observar muy de cerca. Ramiro Prialé pesa oro y está muy contento, trabaja de la mano con él, dale confianza y seguridad y vas a ver los resultados. Los cuatro que te menciono no digo que sean malos, no, conozco a tres y sé dónde han trabajado, pero les falta identificarse con lo que tú les has dado en el reparto de responsabilidades, no son transparentes, no son confiables, son cizañeros, son murmuradores, nada les parece bien. Habla con ellos, pon las cosas en claro, que sepan que tú intuyes algo, y si ves que al año no mejoran yo te diría que les invites a retirarse. Personas así en una empresa que tú quieres consolidar no te van a ayudar. Estas personas antes de ayudar jalan hacia abajo y crean un ambiente negativo. No te conviene tener gente así. Con tiempo toma decisiones, es que si los dejas te malogran el equipo con su mal ejemplo, y el costo de dejarlos es la contaminación de los otros que quieren caminar y de los nuevos.
Bueno, para adelante. Éxitos José en lo que has comenzado, cuenta conmigo.
P. Víctor Emiliano