Monseñor Víctor Emiliano, Agustino Recoleto, junto a los religiosos que pudieron asistir, celebraron hoy, 1 de febrero, de modo adelantado, el día de la “Vida Consagrada”. Recordemos que la Iglesia universal lo celebra el 2 de febrero. La reunión se llevó a cabo en el convento de las hermanas Esclavas del Sagrado Corazón de Jesús. Fue una reunión sencilla pero amena, en la que se estrecharon lazos no solo de cercanía sino también de fraternidad y amistad.
La reunión comenzó a las 11 de la mañana con el protocolo de bienvenida y la presentación de los asistentes; a las 12 del día se tuvo la Eucaristía concelebrada por el P. José Estebas. En su homilía Víctor Emiliano resaltó que la llamada del Señor es constante, nunca es un hecho del pasado y que siempre debemos estar atentos para escucharle; dejó claro que nunca cesa de invitarnos, luego del trabajo cotidiano y hasta abrumador, a descansar en él; insistió que como consagrados, no solo por el bautismo sino por la profesión de los consejos evangélicos, estamos llamados a caminar en santidad y ser medios por dónde Cristo se hace presente en el mundo; además, comentó que la vida religiosa enriquece la Prelatura y se constituye en ayuda insuperable en el quehacer pastoral. Luego de la Eucaristía y la foto oficial del evento, a las 13.15 horas se tuvo el almuerzo de confraternidad. Por la tarde, a las 15 horas, monseñor Víctor Emiliano convocó para la ponencia preparada, tema basado en una de las homilías del Papa Francisco sobre la vida religiosa. Luego de la exposición se procedió a compartir experiencias propias en torno a la vida religiosa de cada participante. Para concluir la reunión se tomaron algunos acuerdos respecto a la organización de las futuras reuniones.